Esta autorización permite residir y trabajar gestionando tu actividad profesional como autónomo. Requiere un plan de negocio realista, proyecciones financieras prudentes, acreditación de cualificación o trayectoria, seguro médico válido en España y prueba de recursos. Tras la concesión, deberás darte de alta en la Seguridad Social y en Hacienda, iniciar actividad y demostrar continuidad. Es especialmente apropiada para servicios especializados, asesorías y oficios con cartera previa.
Pensada para iniciativas con carácter innovador y potencial económico, esta vía valora el diferencial de tu propuesta, su escalabilidad y creación de empleo. Se tramita mediante unidades especializadas que evalúan el plan, el mercado y la capacidad ejecutiva. Ofrece plazos ágiles, posibilidad de solicitar desde España en situación regular y un marco favorable para atraer inversión. Exige demostrar liderazgo, solvencia responsable y una hoja de ruta que trascienda la mera autoocupación.